Luis Valls.
Una nueva mirada sobre el Mediterráneo.
Una visión mediterránea, nacida en Valencia.
Valencia enseñó a Luis Valls a comprender el Mediterráneo mucho antes de enseñarle a cocinar.
Su costa, sus mercados, su huerta y las personas que trabajan la tierra dieron forma a una manera de entender la gastronomía que, años después, definiría una de las trayectorias más reconocidas de la alta cocina española. Tras perfeccionar su oficio en algunas de las cocinas más prestigiosas del país, asumió la dirección gastronómica de El Poblet, donde su visión personal, distinguida con dos Estrellas Michelin, lo consolidó como una de las grandes referencias de la gastronomía contemporánea.
Para Luis Valls, la excelencia nunca ha consistido en hacer más, sino en comprender mejor. En conocer el origen de cada ingrediente, respetar su identidad y permitir que se exprese con honestidad, precisión y sensibilidad.
La cocina comienza mucho antes de los fogones.
Toda gran creación comienza con una pregunta: ¿de dónde nace este ingrediente?
Para Luis Valls, la cocina empieza mucho antes de la primera elaboración. Comienza en el diálogo con los productores, en el ritmo que marcan las estaciones y en el profundo conocimiento del territorio que da vida a cada producto. Solo entonces entra en juego la técnica, siempre al servicio de su esencia.
Es una forma de entender la gastronomía que ha acompañado toda su trayectoria: una cocina donde cada ingrediente conserva su identidad y encuentra la expresión más auténtica de sí mismo.
LA ISLA
QUE INSPIRA.
Es en esos pequeños instantes donde nace la inspiración de Micat. Cada menú se convierte en una nueva forma de contar Menorca, revelando su esencia a través de sus paisajes, sus estaciones y el carácter único de una isla que nunca deja de inspirar.
El encuentro de dos identidades.
Micat nace del encuentro entre la visión gastronómica de Luis Valls y el carácter inconfundible de Menorca.
La trayectoria del chef aporta precisión, sensibilidad y una mirada contemporánea. La isla ofrece su paisaje, sus productores y un patrimonio gastronómico profundamente arraigado. Juntos dan forma a una cocina donde el producto, el territorio y la creatividad encuentran un equilibrio natural.
El resultado es una experiencia gastronómica íntima y auténtica, capaz de mirar al futuro sin perder nunca el vínculo con sus raíces.
Es el origen de todo"